La videovigilancia es uno de los sistemas de seguridad más utilizados en la actualidad, tanto en el ámbito doméstico como en el profesional. Consiste en el uso de cámaras de vigilancia que captan y graban imágenes y sonidos de un determinado espacio, con el fin de prevenir, detectar e identificar posibles amenazas, delitos o incidentes.

Sin embargo, la videovigilancia tradicional tiene algunas limitaciones, como la dependencia de la intervención humana, la baja calidad de las imágenes, el alto consumo de ancho de banda y almacenamiento, o la dificultad para analizar grandes volúmenes de datos2.

Para superar estas limitaciones, surge la videovigilancia inteligente, que se basa en la aplicación de la inteligencia artificial (IA) y la videoanalítica a las cámaras de vigilancia. La videoanalítica es la tecnología que permite extraer información relevante de las imágenes y los sonidos captados por las cámaras, mediante el uso de algoritmos de procesamiento y análisis de datos3.

La videoanalítica ofrece una serie de ventajas que mejoran la seguridad y la eficiencia de los espacios que se vigilan, como las siguientes:

  • Detección y clasificación de objetos: La videoanalítica permite identificar y diferenciar los objetos que aparecen en las imágenes, como personas, vehículos, animales, etc. Así, se puede activar una alerta cuando se detecte un objeto sospechoso, como un arma, una maleta abandonada, un intruso, etc.
  • Reconocimiento facial: La videoanalítica permite reconocer e identificar las caras de las personas que aparecen en las imágenes, mediante el uso de datos biométricos. Así, se puede verificar la identidad de una persona, como un empleado, un cliente, un sospechoso, etc.
  • Conteo de personas: La videoanalítica permite contar el número de personas que entran o salen de un lugar, o que se encuentran en un área determinada. Así, se puede controlar el aforo, el flujo de personas, la ocupación, etc.
  • Mapas de calor: La videoanalítica permite generar mapas de color que indican las zonas más o menos transitadas o concurridas de un lugar. Así, se puede optimizar el diseño, la distribución, la iluminación, la climatización, etc.
  • Análisis de comportamiento: La videoanalítica permite analizar el comportamiento de las personas que aparecen en las imágenes, como su dirección, su velocidad, su trayectoria, su gestualidad, su expresión, etc. Así, se puede detectar y prevenir situaciones anómalas, como aglomeraciones, colas, accidentes, agresiones, etc.

Estos son solo algunos ejemplos de las aplicaciones de la videoanalítica, que pueden variar según el tipo de cámara, el software y el sector de actividad. La videoanalítica se puede aplicar en diversos ámbitos, como la seguridad ciudadana, el transporte, el comercio, la industria, la educación, la salud, etc.

PRIVACIDAD Y PROTECCIÓN DE DATOS

La videoanalítica es, sin duda, una herramienta clave para mejorar la seguridad y la eficiencia con la videovigilancia inteligente. Sin embargo, también plantea algunos desafíos, sobre todo en lo que respecta a la protección de la privacidad y los datos personales de las personas que se graban. Por eso, es importante cumplir con la normativa de protección de datos, tanto a nivel nacional como regional4, y garantizar los derechos de los afectados.

PÁGINAS RECOMENDADAS

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