Timelapse
Timelapse es un sistema de grabación de imágenes en secuencias espaciadas en el tiempo para crear un lapso de tiempo (timelapse, en inglés), para que, al hacer un montaje final de todas esas imágenes, se crea un efecto de «cámara rápida» creando un efecto muy vistoso entre la velocidad y el tiempo, idóneo para mostrar trabajos realizados a clientes potenciales.
Timelapse – qué tener en cuenta
Esta técnica nos permite visualizar la evolución de los procesos que estamos grabando y que, a velocidad normal, tardarían minutos, días, horas o meses, pero que mediante el timelapse podemos ver la evolución completa en el tiempo que nosotros determinemos como idóneo.
¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer un timelapse?
- Tiempo real que va a durar todo el proyecto (a velocidad normal). Esto es vital para determinar
- La duración que tendrá el montaje final. Por ejemplo: si es para una construcción, es habitual reducir meses de una construcción o de un proceso producto, en un vídeo final de 2 minutos.
- Los fotogramas por segundo (IPS): Número de imágenes que vamos a hacer para un único segundo de vídeo.
- El intervalo: Tiempo entre una foto y la siguiente.
- La ubicación de la cámara o cámaras, que debe ser idónea para poder capturar los procesos más destacados.
- La existencia de electricidad en el punto de colocación de las cámaras para poder determinar cuál es el tipo que debemos usar, puesto que ello influirá notablemente el el diseño del proyecto.
- Orientación de la cámara, para prevenir deslumbramientos en determinadas horas del día o para capturar la salida/puesta del sol o de la luna si queremos capturarla.
Para poder cubrir todas las necesidades disponemos de soluciones timelapse a medida: con baterías, con alimentación a corriente eléctrica, con resolución hasta 4K, con grabación interna e incluso con visualización remota.



